
Tras una breve y dolorosa agonía se comunica a los ciudadanos el sensible fallecimiento de la Democracia en México, simplemente Democracia para sus numerosos amigos, a los 24 años de edad.
Un deceso prematuro e inesperado a pesar de la larga y debilitante enfermedad, un agudo cáncer autoritario, que su cuerpo sufría desde hace seis años.
Democracia nació un domingo, el 2 de julio de 2000, en todo México tras largos años de frustrante, en muchas ocasiones dolorosa espera por parte de todos aquellos que habían acudido incluso por décadas a ejercer su derecho al sufragio.
El parto fue largo, hasta el último momento despertando dudas entre muchos sobre la viabilidad de la criatura por nacer.
El escepticismo de la ciudadanía ante el alumbramiento era entendible
En varias ocasiones la ilusión de que llegara Democracia se había visto destruida.
Fue una larguísima espera, en que muchos murieron ante de su llegada.
Uno de los momentos más dolorosos fue la muerte con apenas dos años de edad de la democracia maderista (1911-1913) a manos de un asesino que acabó con su corta vida.
Una prometedora existencia cegada antes de siquiera dar sus primeros pasos.














