Este es el proyecto de la nueva Basílica de Guadalupe, en la Loma Larga, de Monterrey.

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1.
- Estamos iniciando, junto con el año civil, el jubilar convocado por el Papa Francisco.
- Un jubileo, según aparece en el Antiguo o Primer Testamento, se realizaba cada 50 años y se proponía como una oportunidad para restablecer la correcta relación con Dios, con las personas y con la creación, además de que las deudas eran perdonadas, se restituían los terrenos enajenados, los presos salían de las cárceles y se dejaba descansar a la tierra.
- El año jubilar también es conocido, sobre todo en el ámbito académico, como año sabático, en el que se sigue disfrutando del salario, aunque no se trabaja.
2.
- A través de una convocatoria -Spes non confundit (la esperanza no defrauda)-, que publicó el nueve de mayo del 2024, Francisco de Roma invitó a vivir este jubileo con un horizonte temático: peregrinos de esperanza.
- Y no es que Bergoglio se refiera solo a los fieles de todo el mundo, que peregrinarán durante este año a Roma, para pasar por alguna de las puertas santas, en las Basílicas de San Pedro, San Juan de Letrán, Santa María la Mayor y San Pablo Extramuros, sino a quienes estamos seguros, creyentes o no, de que somos peregrinos de esperanza.

Grupo DETONA® es el primer medio INSURGENTE de América. Nos levantamos contra el poder en todas sus manifestaciones, excepto una: la de los ciudadanos. ¡No nos rajamos, nos fajamos! A la izquierda, Trofeo Regio Edición 2024. Al centro, Premio Nacional de la "Fundación José Pagés Llergo" 2023 al mejor medio digital de México, y a la derecha, Premio Estatal de Periodismo 2024 "Francisco Cerda Muñoz".
3.
- En primer lugar, y conforme pasan los años somos más conscientes de ello, estamos de paso en este planeta tierra.
- Pero una cosa es caminar sin rumbo, como zombies llevados por una inercia trágica, semejantes a sombras informes y volátiles, y otra transitar por los senderos vitales teniendo una meta clara, un objetivo por alcanzar:
- Hay que saber a dónde dirigirse.
- Un peregrino tiene claro su destino, y es capaz de múltiples sacrificios y renuncias sin límite para alcanzarlo.
- Podrá tropezar, hasta caerse, pero no cejará en su esfuerzo por alcanzar el final trazado.
4.
- Pero también, quien corre, trota o camina, quien peregrina, lo hace con esperanza.
- Sí, es consciente de las muchas piedras y obstáculos que aparecerán en el trayecto, pero siente el gran impulso de poder superarlos.
- Ante las sombras que irán surgiendo tiene ya preparada su lámpara interior, esa que no se apaga ni con la más tormentosa borrasca, y si escucha voces de desaliento, no solo no las atenderá, sino que esgrimirá argumentos sólidos, contundentes, para rebatirlas.
- Su esperanza no es ingenua, sino fundada. No hay terquedad inconsciente, sino tenacidad consecuente.
5.
- Peregrinar con esperanza sacará lo mejor de nosotros mismos en este año que inicia.
- Y es que, sin negaciones de realidades ominosas, sentimos el impulso de crear mejores condiciones de vida para todos, en las que los fantasmas de la mentira y la corrupción, de la violencia y el odio, sean difuminados por las realidades de la justicia y la paz, de la verdad y el amor.
- Peregrinar con esperanza nos permitirá retroceder, quizá, pero para avanzar, y si nos detenemos por un instante en nuestro andar será no para suspender la marcha, sino para recobrar nuevos bríos.



