
Foto tomada de la red.
En la Casa Blanca despacha un presidente que cree que la grandeza de su país se construyó a través de aranceles, y no del libre comercio que obliga a ser más competitivo.
Que Estados Unidos dio el gran salto con candados para impedir la migración, y no cuando fue generoso a la llegada de gente de trabajo, ciencia y arte.
Que el liderazgo moral de Estados Unidos se logró por medio de alianzas con dictadores enemigos de su país, y no cuando entregó vidas, dinero y sacrificios (en la II Guerra Mundial y en la Guerra Fría), contra el totalitarismo y por la libertad.





