

Les platico:
Jorge Castañeda le llama "una mala señal" al despido de Dennise Dresser, Paula Sofía Vázquez, Luis de la Calle, Pablo Majluf y al suyo, de una de las filiales de Televisa.
La noticia se las dio Leo Zukerman y aunque el "Güero" no está seguro de quién dio la orden, lo ocurrido recientemente a otros comunicadores refuerza la idea de que López Obrador no solo le está allanando el camino a su pupila en lo concerniente a las reformas constitucionales.
Sordina a sus críticos
El caso de Castañeda y sus colegas resonó fuerte, pero hubo uno que por decisión del "afectado" se ha manejado con un perfil bajo.
Me refiero a Agustín Gutiérrez Canet, embajador de México ante varios países por más de 40 años y periodista de cepa que acompañó a Julio Scherer en la fundación de la icónica Revista Proceso, al final del gobierno de Luis Echeverría.
Conocí a Agustín en 1976 cuando fuimos becarios de la Sociedad Interamericana de Prensa, el prestigiado programa de la SIP para impulsar a los periodistas jóvenes de aquella época.
Coincidimos en uno de los periódicos más acreditados del mundo, The Washington Post, donde convivimos con los legendarios Katharine Graham (propietaria del Post) y Ben Bradlee (su editor en jefe).













