"Novocaine: Sin Dolor" presenta a un irónico héroe, a Nathan Caine, personaje que tiene un desorden genético: no siente dolor de ninguna especie, sus cuidados deben ser extremos y por ende ha optado por llevar una vida encerrado.
Todo cambia hasta que conoce a una chica que parece despertar en él ese sentimiento conocido como amor y literalmente todo cambia cuando unos muy violentos asaltantes secuestran a su amor y el sin medirla ni temerle se avienta al ruedo, aprovechando de su discapacidad que la convierte en una ventaja.
Los directores Dan Berk y Robert Olsen aprovechan una película que a todas luces es de ultra bajo presupuesto y logran exprimir historia y personajes, aunque con bastantes limitantes a la progresión del filme
El show es ver eso, a Nathan Caine (Jack Quaid) convertirse en un héroe involuntario, un personaje ordinario en un evento totalmente fuera de serie que va a girar su vida 180 grados.
De ser un triste individuo encerrado en su casa y oficina el evento cataclísmico que sufre le abre los ojos y se da cuenta que sí, el mundo real es feo y cruel pero Nathan tiene la capacidad para navegar por el.
Jack Quaid como Nathan (hijo de Dennis Quaid y Meg Ryan) y visto hace poco en "Compañera Perfecta", logra hacer de su trágico personaje uno desesperado por encajar pero igual la historia lo convierte en una máquina del fin del mundo donde uno no sabe reír o llorar con todo lo que… no sufre, literal.




