Sí, pero así. Episodio 2: Después del aguacero, a recoger el tiradero


Les platico:
La tormenta tropical trajo para Nuevo León agua a raudales pero también un desastre en vialidades.
Y como ya no hay Fonden -porque al presidente se le ocurrió desaparecer el fondo para desastres naturales- Samuel tendrá que echar mano del presupuesto con que cuenta su gobierno.
Por la disputa que trate con el PRI y el PAN, el Estado sigue operando con el presupuesto de 2023.
Pero ahora que las aguas comienzan a bajar y aparece el desmadre de las vialidades en todo su esplendor, Samuel tendrá que presentar a consideración de los legisladores locales el presupuesto 2024, con siete meses de demora.
“El cabrón no la brinca sin huarache”, me dijo un diputado del PRI, “y ahora que se necesitarán cientos de millones de pesos para reparar las vialidades que se llevó el Río Santa Catarina, ahí viene muy mansito a poner a nuestra consideración un presupuesto que debió presentar desde noviembre del año pasado”.
“Pero alucina si cree que le vamos a dar un cheque en blanco”, me dijo categórico.
Y entonces le repliqué: Óyeme, pero si siguen con esas p3nd3jadas, la Ciudad y el Estado la van a llevar, porque son muchos kilómetros de calles y avenidas que están desmadradas.








