Dios como pretexto
1.
Imposible no reflexionar en torno al reciente conflicto que se desarrolla en Oriente Medio. Entre los innumerables análisis que han surgido, enfatizando las responsabilidades tanto de Hamás como de la respuesta israelita, la historia ancestral y reciente que ha acentuado la animadversión entre palestinos y judíos, el peligro que entraña la intervención de las grandes potencias, la incapacidad -así parece- para que reine la sensatez y cordura en ambas partes, y los esfuerzos de organizaciones internacionales para garantizar que civiles, sobre todo niños y ancianos, puedan salir de Gaza sin …
2.
… tener que enfrentar los bombardeos y las incursiones de los soldados judíos; en medio de tanto diagnóstico de lo sucedido, pues, llama la atención el que las inmemoriales batallas entre los pueblos palestino e israelita se califiquen de guerras religiosas, en las que se mata y se muere por su Dios.
Es cierto que, para muchos judíos, el que se les haya otorgado el territorio que actualmente ocupan, en 1947, después del holocausto, y por decisión de la recién surgida Organización de las Naciones Unidas, significó el llegar a la nueva tierra prometida, objetivo de toda su historia.
3.
También lo es que, para los palestinos, tal medida significó una invasión a su territorio sagrado, acompañada de continuos esfuerzos israelitas por incrementar su presencia en la zona.