¿Amistad en la sociedad sublimada?
Al inicio de nuestro siglo, a la sociedad se le denominó como una modernidad líquida (Bauman), cuyas características son: flotante, versátil, mudable, cambiante, volátil e inconstante.
Hoy se ha transformado en una sociedad “sublimada”.
En nuestra sociedad actual, el concepto de la amistad, que en la evolución de la sociedad líquida se transforma en sociedad sublimada, profundiza las contradicciones en los vínculos amistosos.
Puede resultar muy sencillo tener muchos “amigos” en redes sociales como Facebook o “seguidores” en otras como Instagram o TikTok; sin embargo, a través de estos medios de comunicación difícilmente se puede llegar a tener intimidad, confianza y apoyo mutuo.
Esas mismas aplicaciones pueden generar desconexión emocional y una mayor dificultad al establecer vínculos más profundos con quienes están más cerca.
La tecnología posibilita mantenerse en contacto, pero también puede dificultar la construcción de vínculos profundos y estables.
Frente a esta realidad, surgen nuevas formas de relación que desafían las expectativas convencionales.
Algunas personas encuentran compañía y amistad en comunidades virtuales o grupos de interés, desarrollando vínculos afectivos alternativos; sin embargo, no siempre se consolida la amistad.
Cada persona puede definir, con su actuar, su propio equilibrio entre amistad, conexión y soledad.
Con motivo de celebrar mi cumpleaños el 9 de agosto, y de agradecer a quienes me desearon felicidad y salud, también celebro los muchos años de conocerlos y que, a pesar del tiempo vivido, continuemos con la amistad.
Me di a la tarea de escribir un agradecimiento y retomé un escrito de hace cinco años que envié a algunas amistades, el cual reproduzco a continuación:
Estimados: amiga y amigo.
Hay quien dice que existe una gran diferencia entre la amistad de familia y parientes por consanguinidad o afinidad, y la amistad con los amigos.
Se argumenta que es en la familia donde se dan la conexión y los vínculos de amor, respeto, unión e intimidad.
Pero también hay personas que, aunque no tengan conexión genética, están empeñadas en aceptarte como eres, pendientes de ti y de tu felicidad.
Hoy, en condiciones de emergencia por la pandemia y sin la compañía física de ustedes, celebro mi cumpleaños convencido de que la vida no solo debe vivirse: debe celebrarse y festejarse.
En todos los escenarios —emergencias económicas, de salud, de pérdidas—, muchas veces con la ausencia física de familiares y amigos, pero siempre con el apoyo moral y material.
Celebro también los muchos años de convivencia, y que, a pesar del paso del tiempo, continuemos con nuestra amistad.
- Ernesto P. Cerda Serna - Agosto 2021