En el estilo personal de gobernar, los jóvenes se distancian

Bravucón, desordenado, el gobernador constitucional Samuel Alejandro García Sepúlveda se traduce en “chingonetas”: caricatura de He-Man, ya tiene el poder.

Niño pleno, Luis Donaldo Colosio ve más allá de lo evidente.

Samuel Alejandro vocifera; Luis Donaldo ahuyenta la voz.

Históricamente hay marcas. Nuevo León no es marca; Monterrey es marca.

Nadie habla de reineros; todos, de regios. “Regios wey”, “Avanzada regia”, “Ya no estoy aquí”, “Cindy la Regia”.

Nuevo León carece de estilo y estilete.

No hay marca Nuevo León, a pesar o en contra de las camisetas samuelinas, que no son samueleoninas, aunque, quizá, leoninas.

En el ejercicio del poder, Samuel Alejandro excede lo inútil.

Dice mucho y hace nada. Lo suyo es el exceso verbal.

Ladra, no muerde; aúlla, no destroza. Niñito de golf, no da un hoyo en uno.

¿De qué sirve que diga y denuncie si las denuncias no han procedido?

Samuel Alejandro no es gobernador porque gobernar desde los medios no es gobernar.

LDCR

O actúa o nada es. Luis Donaldo Colosio contrasta. Ni ceder ni conceder: actuar. No suspira como Samuel Alejandro: respira.

Luis Donaldo, aspira. La rapidez destruye, la paciencia construye.

La Presidencia de la República no hace República.

A veces la ajenidad no convierte en historia.

Nuevo León no es marca. Monterrey es marca.
José Jaime Ruiz

Poeta y periodista. Becario fundador del Centro de Escritores de Nuevo León en 1987. Editorialista de Televisa y director de la revista pd (Posdata). Premio Nacional de Poesía Ramón López Velarde 1989 por “La cicatriz del naipe.”