Purificarnos
1.
La que dejo también, pero por haberla utilizado durante 12 años.
Cambio de piso en una, nuevas persianas en otra, pintura de las paredes en ambas.
Me parece increíble la cantidad de cosas acumuladas, entre documentos, revistas, libros, objetos -tanto religiosos como deportivos-, DVDs que no he escuchado en décadas, ropa, cuadros, etc.
El desalojo es lento, cansado, con el agregado sentimental del duelo por lo que se abandona.
2.
Por fortuna, el siguiente habitante del otrora mi espacio fue alumno mío y es amigo, por lo que no necesitará -eso creo y espero- ritos de depuración religiosa para establecerse en él con tranquilidad.
Los nueve ministros de la próxima Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), en cambio, sí precisan de tal protocolo para su instalación el próximo lunes 1 de septiembre.
Anunciaron que, a las cinco de la mañana, se iniciará el programa con un “acto de purificación” en las oficinas del máximo tribunal, para concluir hasta las 10 de la noche, con la sesión solemne inaugural.
3.
Como también les entregarán “bastones de mando y de servicio”, asumo que el ritual se inscribe en esta práctica reciente, utilizada por gobernantes tanto políticos como religiosos, que reciben esos objetos por parte de pueblos indígenas, transmitiendo una sensación de pertenencia mutua.
El gesto ha sido criticado por los enemigos de estas prácticas, tachándolas de fingidas, pues alardean un compromiso que no pasa de lo folklórico, y resulta solo útil para la foto.
Purificar, entonces, las instalaciones de la SCJN se apuntalaría en este contexto cultural.
4.
Pero, más allá de honestidades o no en este tipo de aspavientos, auténticas o no las intenciones, llama la atención que los próximos impartidores de la máxima instancia justiciera acudan a estos simbolismos.
Obvio que quieren manifestar su respaldo a los pueblos originarios de nuestro país, muchas veces afectados por dobles opresiones -pobres e indígenas-.
Pero la pregunta es necesaria:
- ¿De qué quieren purificar esas oficinas?
- ¿No bastaría con una limpieza a fondo, fumigación incluida?
- ¿O quieren ahuyentar algún fantasma que ahí habita?
5.
De acuerdo a lo vivido en el sexenio anterior y en lo que va de este, muy semejante a cuando Fox llamó alimañas, tepocatas y víboras prietas a los priistas de aquel entonces, estaríamos ante una manifestación más de la narrativa cuatroteísta, y es de suponer que la desinfección busca erradicar los vicios de la saliente SCJN, de acuerdo a la administración anterior y a la actual: traición a la patria, nepotismo, lejanía del pueblo y cercanía con delincuentes, salarios superiores al del presidente de la república, prepotencia, arrogancia y un extenso etcétera de denuestos.
6.
Es cierto que todos necesitamos purificarnos de algo.
Las religiones, por ejemplo, tienen sus prácticas para limpiar las impurezas, con un significado espiritual, y existen las dietas purificadoras, llamadas detox, que buscan desintoxicar el cuerpo eliminando toxinas, y residuos nocivos a través de alimentos frescos y naturales.
Pero creo que también necesitamos, y los cuatroteístas no escapan a este requerimiento, purificaciones existenciales que nos permitan desechar las actitudes que nos llevan a excluir y no a incluir, a ofender y no a respetar.
7. Cierre icónico.
Hay palabras, sustantivos que, en rigor, no necesitarían de adjetivos calificativos, pues son conceptos tan fuertes que por sí solos explican su contenido.
Así lo expresó Enrique Krauze con su texto Por una democracia sin adjetivos.
Tal forma de gobierno, desde Platón, tiene una connotación clara.
Sin embargo, el Consejo General del Instituto Nacional Electoral (INE) acaba de definir que se ha dado un caso en el que la realidad empírica no coincide con la realidad jurídica.
La realidad es lo suficientemente real.