El peligro de vivir en modo sí automático

Emiliano Calvert DETONA® ¿Te ha pasado que acabas tomando decisiones solo para “no desencajar”?
https://vimeo.com/1091444957
Eso no es casualidad:

Es el efecto del sesgo de conformidad, esa tendencia casi automática a alinearnos con el grupo, aunque por dentro sepamos que no estamos convencidos o sigamos dudando.

En pocas palabras, es seguir la corriente para no quedar como el raro, aunque la ola vaya directo al barranco.

El sesgo explicado sin tanto rollo académico

Los psicólogos lo definen como la inclinación a cambiar nuestras creencias o conductas para encajar con los demás.

Puede ser por dos motivos: uno, para sentirnos aceptados (conformidad normativa), o dos, porque creemos que el grupo sabe más que nosotros (conformidad informativa).

La raíz viene de la evolución: en tiempos de cavernícolas, sobrevivía mejor el que seguía al grupo que el que se salía a explorar solo.

Hoy no nos persiguen mamuts, pero la presión de encajar sigue igual de salvaje.

El problema es que este sesgo no se queda en teoría; se cuela en todos lados: en la oficina, con los amigos, en la familia, hasta en la memoria.

Sí, incluso en cómo recordamos los eventos.

Experimentos han demostrado que más del 70 % de la gente termina “recordando” cosas que nunca pasaron solo porque los demás insistieron en que sí pasaron.

Básicamente, nuestro cerebro prefiere encajar a tener la razón.

La oficina: 

En el trabajo, el sesgo de conformidad es casi una epidemia silenciosa.

¿Quién no ha estado en una junta donde todos asienten con la cabeza y nadie se atreve a decir “esto no tiene sentido”?

El miedo a ser el aguafiestas mata la crítica y deja vivita la mediocridad.

Harvard Business Review y varios estudios coinciden en que la conformidad es uno de los grandes enemigos de la innovación: las mejores ideas se apagan porque “nadie quiere ser el raro que lleva la contra”.

El caso clásico: brainstorming que acaba siendo “same old, same old”.

Todos aportan lo mismo con distinto empaque y el resultado es predecible: proyectos que no sorprenden a nadie.

¿Por qué? Porque en lugar de premiar al que piensa distinto, se premia al que no incomoda.

Y ojo, eso cuesta dinero.

Grandes fiascos empresariales desde estrategias de expansión absurdas hasta campañas publicitarias que parecen sacadas de un mal sketch nacieron de salas llenas de gente que prefirió callar antes que contradecir al jefe.

En familia y con los amigos, no cambia mucho

El sesgo no se queda en el Excel.

Con amigos, lo vivimos todo el tiempo: vas a un plan que no quieres, porque “todos van”, aunque preferirías quedarte viendo series.

Y en familia, opinar diferente puede ser deporte extremo.

¿Quién no ha optado por asentir en la cena de Navidad para no discutir de política con el tío incómodo?

A veces el silencio no es porque estés de acuerdo, sino porque sabes que el costo/desgaste emocional de llevar la contraria es demasiado alto.

Incluso en lo más tonto aparece.

Ese grupo de WhatsApp donde todos dicen que la película estuvo buenísima y tú piensas que fue un churraso… pero igual mandas el emoji de aplausos para no ser el amargado.

Eso, querido lector, también es sesgo de conformidad.

¿Y qué pasa cuando todos se suben al mismo barco?

Aquí el peligro crece: cuando no solo es una persona, sino todo un grupo el que se alinea ciegamente.

Lo llaman groupthink, y es una de las formas más peligrosas del sesgo.

Los equipos se convencen de que son indestructibles, nadie cuestiona nada y las decisiones malas se repiten como eco.

El resultado suele ser el mismo: proyectos que fracasan, empresas que pierden rumbo o familias que repiten errores generación tras generación porque “así siempre se ha hecho”.

Ejemplos sobran: desde directivos que lanzan productos que nadie pidió porque todos en la sala dijeron “sí suena bien”, hasta amigos que terminan en un viaje carísimo porque nadie se atrevió a decir “la neta no me alcanza”.

Cómo bajarle del “modo borrego”

Entonces, ¿cómo se rompe este patrón?

  • Primero, con consciencia. Reconocer el sesgo ya es medio camino.
  • Segundo, con pequeñas rebeldías inteligentes: hacer preguntas, pedir razones, plantear alternativas. No se trata de llevar la contraria por deporte, sino de evitar que el piloto automático del grupo te arrastre.
  • Tercero, cultivar la diversidad de opiniones: equipos que mezclan perspectivas, edades o experiencias tienden a caer menos en la conformidad porque no todos comparten las mismas suposiciones.

En lo personal, sirve aprender a decir “paso” sin culpa.

No todo plan de amigos es obligatorio, ni toda opinión familiar debe ser colectiva.

Y en el trabajo, a veces ser el que incomoda un poco es el que salva al equipo de una decisión tonta.

En fin…

El sesgo de conformidad es ese “sí” automático que soltamos para no incomodar… pero ya sabemos que muchas veces ese “sí” es más flojera que convicción.

Y aguas: la armonía absoluta no siempre es paz, a veces es pura anestesia.

La próxima vez que todos a tu alrededor estén asintiendo como bobblehead de taxi, pregúntate si de verdad piensas igual o nomás estás repitiendo el coro para no desentonar.

Porque sí, ser el raro incomoda… pero también evita que acabes en el viaje caro que no querías, en la junta eterna que no lleva a nada, o en la típica decisión familiar que nadie cuestiona, pero todos sufren.

En pocas palabras: más vale ser el incómodo con criterio que el cómodo sin rumbo.

Y si te van a tachar de aguafiestas, mínimo que sea porque dijiste algo que tenía sentido.
https://vimeo.com/1089261994
https://vimeo.com/1015118818
Emiliano Calvert

Motivated LAE with 6 years of experience in comprehensive industrial waste management, and 1 year in Health care industry. Focused on creating, motivating, and developing results-driven teams, capable of analyzing problems and turning them into opportunities. Dedicated to systematizing through processes and methods to ensure the sustainability of results.
Alivia Operations Analyst
•⁠  ⁠Manage the behaviors of each disease to achieve the necessary supplies of medication.
•⁠  ⁠Investigate systems on the market for information management and improve decision making.
•⁠  ⁠Analyze times and movements of each of the clinics in the country and streamline logistics, inventories and purchases.