¿Por qué no vivir la cultura?

Roberto Garza DETONA: El reto está en el cómo comunicamos que la Cultura es el ‘Todo’ y en acercar la Cultura a la población de una manera integral.

¿En qué piensa cuando escucha la frase vivir la Cultura?

Quizás en asistir a alguna actividad pública que ofrece la ciudad, algún museo, exposición de libros o festival cultural. Y no está mal, solo que eso no es precisamente vivir la Cultura, digamos que es consumir una porción pequeña de lo que la Cultura es capaz de ofrecernos como sociedad.

Evidentemente, poca gente está consciente de que el cambio social que necesitamos como país, solamente se dará a través de la Cultura y que esa transformación debe tener como base a esta última y de la mano con la educación.

Y más allá, que la Cultura no son solo las Artes y sus espacios de difusión, sino que es una forma de pensamiento, la base del conocimiento y nuestro alimento cotidiano; quizás de manera más romántica pudiéramos definirla como el pensamiento crítico para la mente y el alimento para el alma.

Sin embargo, ¿qué significa realmente vivir la Cultura?

Primero habría que entender que el consumo de lo que se difunde no lo es, o lo que es lo mismo, la dimensión de la cultura que tiene que ver con la difusión cultural que incluye exposiciones, proyecciones de cine, presentaciones de teatro, ferias y festivales, no es suficiente.

Tenemos que migrar a modelos integrales, que no solo difundan, sino que permitan que la sociedad participe, creando un sentido de identidad, que incluyan espacios de participación donde la comunidad realmente pueda sentirse cercana a ella.

Existen actualmente muchos países, en donde se está haciendo un gran esfuerzo por acercar la cultura a la gente, haciendo que esta la viva verdaderamente

Por ejemplo, en España, una compañía privada ofrece a sus usuarios, no solo una visita guiada al Museo del Prado a puerta cerrada, sino la oportunidad de conocer el taller de restauración del mismo, donde se les educa sobre su historia, proceso, fases y tiempos. Sin duda una experiencia que marcará de por vida a muchos de los asistentes.

Ahora bien, ¿por qué actualmente solo difundimos cultura?

Quizás porque es lo más sencillo y al mismo tiempo lo más vistoso. Difundir cultura es la excusa perfecta para organizar eventos, pasarelas, alfombras rojas y espacios exclusivos.

Es importante pensar en la creación de programas culturales integrales, que no sólo inviten a ver teatro por ejemplo, sino que empujen a pertenecer a un club o asociación del mismo, a prepararse en artes visuales o a actuar en obras de teatro amateur. Ocurriendo lo mismo para la música, cine, danza, pintura y demás artes. 

Sin embargo, como ya mencionamos, la Cultura abarca no solo a las artes como erróneamente pensamos en ocasiones, sino también a los conocimientos, creencias, valores, tradiciones y costumbres de nuestra sociedad, por lo que la integralidad tendría que ser totalmente incluyente en ese sentido.

Sin duda, el reto está en el cómo comunicamos que la Cultura es el ‘Todo’ y en acercar la Cultura a la población de una manera integral.
Roberto Garza

Empresario cultural  y director general de la revista ARTE Cultura y Sociedad.  Actualmente promueve el crecimiento de las artes plásticas, participando en diversos proyectos autosustentables y de impulso a los jóvenes creadores.  Como músico y productor, ha colaborado en el lanzamiento de diversos artistas, al igual que realizado diseño sonoro para diferentes filmes.  Participa también como editor, columnista e invitado para diversos medios de comunicación.