Por cierto...

Las masas no son pueblo

Muchos confunden con regularidad la masa poblacional con el pueblo. Son similares, pero muy distintos entre sí para efectos de democracia.

El presidente afirmó en una mañanera que la oposición en la cámara de diputados es contraria al pueblo porque a su proyecto le apoya la mayoría de los mexicanos. Según las encuestas, le apoyan millones de mexicanos, dudo que la mayoría pues en las elecciones de 2021, las mayorías no están con Morena.

Muchos confunden con regularidad la masa poblacional con el pueblo. Son similares, pero muy distintos entre sí para efectos de democracia.
Ejemplifiquemos antes de avanzar.

Si llenamos un estadio de futbol con personas que no sean aficionados al futbol, sean neófitos en ese deporte, podrá haber emoción en algunos, quizá otros coreen una porra y festejen el gol, pero, para efectos de ese deporte son masa ocupando un espacio, no son aficionados, no son pueblo.

Si al término del partido se entrevista a los asistentes, darán sus opiniones, algunas serán acertadas y otras disparatadas, pero todos opinan con certeza de dar la verdad, no por ello son opiniones confiables o dignas de ser tomadas en cuenta, son opiniones de la masa.

Según el sitio www.diccionariojuridico.mx, pueblo es: “El sujeto colectivo formado por sujetos que tienen intereses comunes… en virtud de reglas téticas (categóricas), de las mismas expectativas constituidas”.

El pueblo es un conjunto de individuos, constituidos como ciudadanos quienes cohabitan en la misma sociedad, atados al contrato social con reglas predefinidas y con intereses políticos, sociales y económicos definidos. Entre esos intereses puede haber discrepancia, misma que surge del conocimiento sobre los hechos.

La masa no conoce, reacciona.

No se trata de usar en forma peyorativa o despectiva el término masa para un sector de la población. Se busca demostrar que la masa es un conjunto de individuos tomando decisiones en desconocimiento, motivados por arengas, desinformados, manipulados, impulsados por emociones y no por conocimiento.

En el sitio www.enciclopediadelapolitica.org, el término masa se define como: “la numerosa y apretujada congregación de seres humanos unidos transitoriamente por un estímulo emocional, que constituye un ente colectivo autónomo, dotado de vida propia, cuya naturaleza es diferente de la de los individuos que la integran”.

Mover a la masa es relativamente fácil, mientras el pueblo toma decisiones sobre la cosa pública, a partir del bien común, la masa decide sobre la cosa pública a partir de intereses personales o individuales.

En la 4T han movido masas, simpatizantes motivados por el interés personal y decidiendo temas de la cosa pública, utilizados para demostrar músculo político frente a la oposición.

La 4T controla la mayoría de las masas, no la mayoría del pueblo.

Al pueblo libre, consciente y comprometido no lo tiene todo consigo, sin duda un amplio sector del pueblo simpatice con ellos, pueblo quien cree en esa ideología y busca el bien de la cosa pública, pero no es necesariamente la mayoría del pueblo.

La democracia requiere libertad de los ciudadanos para que éstos sean pueblo al momento de tomar decisiones. No se es libre mientras existan necesidades básicas apremiantes que cieguen las decisiones del pueblo, por ello aseguro que lo movilizado por la 4T en un amplio número, solamente es masa.

Nuestra democracia aún no madura y ya atraviesa por la descomposición.

Los clásicos de la teoría política saben del peligro permanente de convertir al pueblo en masa, por eso le dieron nombre a las deformaciones de la democracia, Polibio le llamó hace más de 2,200 años: “oclocracia”.

La 4T controla la masa, la que convierte la democracia en oclocracia.
Óscar Tamez

Expresidente de la Sociedad Nuevoleonesa de Historia, Geografía y Estadística. Ganador del “Premio Estatal de Periodismo 2008” al mejor editorialista del año; de la “Medalla Israel Cavazos Garza” a la investigación histórica. Desde hace 23 años es periodista, locutor, catedrático de varias universidades,  consultor político e investigador histórico. Miembro del Consejo Consultivo Externo de la Facultad de Comunicación de la UANL.