Los tránsfugas

Queda ahora el éxodo en España, quizá en alguna academia estadunidense o escribir sus memorias para el 2024.
Contra todo pronostico beatifico, ninguno de los ex integrantes del INE, se quedarán a vivir en el país.

La sonrisa impostada de las últimas apariciones en público será el colofón de la vida como funcionarios.

Tampoco serán rescatados por el PRIANRD, a quienes sirvieron. Extenderles salvoconductos contra la justicia mexicana. Nadie se lanzará al ruedo.

Queda ahora el éxodo en España, quizá en alguna academia estadunidense o escribir sus memorias para el 2024.

Desde la antesala de la semana mayor, auditores solicitaran información. Hasta del último clip adjudicado. Cualquier insinuación de inocencia será mantener vivo el recuerdo de sus diatribas contra la 4T.

Al mismo nivel de linchamiento del Chapo o Salinas de Gortari, la maledicencia señorial con especialidad en infundios los ensuciará hasta las próximas tres generaciones de sus descendientes.

Cuando la herida de las diferencias sociales, entre los sueldos de quienes bajan por la vida sin esperanza y sin ilusión, de quienes aun mientras duermen les pagan el descanso.

Nuestra identidad no soporta la escala social.

Si en la India los intocables es el último escalón, en México ese dos por ciento dueños de todo, mantienen el perfil tan alto de manera oprobiosa.

Gestionar en el futuro menos circo y mayor efectividad laboral, para quienes solo deben organizar, como representantes sociales, a los representantes en los cargos de elección popular.

No mediatizar las resoluciones de multas, amonestamientos y descalificativos de la autoridad imparcial.

Y claro, nunca, nunca, nunca, los tránsfugas, desdeñar la opinión pública, de sus detractores, incluyendo al presidente.

Gerson Gómez

Morelense de cepa Regiomontana. LCC con especialidad periodismo (UANL). Doctor en Artes y Humanidades (I.C.A.H.M.). Tránsfuga de la mesa de redacción en diferentes periódicos como El Diario de Monterrey, Tribuna de Monterrey, y del grupo Reforma en el matutino Metro y vespertino El Sol. Escort de rockeros, cumbiamberos, vallenatos y aprendices al mundo de la farándula. Asiste o asistía regularmente a conciertos, salas de baile, lupanares, premieres, partidos de fútbol y hasta al culto dominical. Le teme al cosmos, al SAT, a la vejez y a la escasez de bebidas etílicas. Practica con regularidad el ghosting. Autor de varios libros de crónica como Hemisferio de las Estaciones, Crónicas Perdidas, Montehell, Turista del Apocalipsis, Monterrey Pop y Prêt-à-porter: crónicas a la medida.